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lunes, 30 de julio de 2012

Milanos al atardecer del verano

Según va terminando la tarde en los campos salmantinos los milanos dan buena cuenta de los últimos restos de comida con el bullicio de siempre. Un montón de milanos nos hace las delicias de esta tarde estival, encima en compañia de buenos amigos. Que más se puede pedir.

Quizá un poco menos de calor, je, je. Los milanos estaban cocidos con los picos abiertos, pero es que un sevidor sudaba la gota gorda dentro del hide, que más parecía un microondas.

Estás son algunas de las fotos que más nos han gustado:








Esperamos que os gusten.

Muchas gracias por vuestros comentarios amigos.

Hasta la próxima.

domingo, 15 de julio de 2012

El bebedero del bosque

Aunque este año no hace mucho calor por las mañanas, a pesar de la época en que estamos, las aves ya vienen de forma regular a darse cortos bañitos y un sorbito de agua antes de empezar el día en el bosque.

Algunas especies no entran todavía ya que necesitan más calor en el ambiente, pero las que ya se animan a entrar nos han dado unas sesiones de fotos muy entretenidas.

Aquí os mostramos las que más nos han gustado. Es una selección que resume todas las especies que de momento nos visitan a diario.

El primero en beber siempre es el arrendajo (Garrulus glandarius):



El zorzal charlo (Turdus viscivorus) también se acerca despacito por detrás andando por el suelo:



El alcaudón común (Lanius senator):



El mirlo común (Turdus merula):


Curruca carrasqueña (Sylvia cantillans):


Los rabilargos (Cyanopica cyanus) si que son  los matones del bebedero.  Echan a todos los pájaros y chapotean como niños en la piscina.






Una de las especies que más nos gusta es el picogordo (Coccothraustes coccothraustes). Nos visita toda la familia. Machos, hembras y jovencitos chillones:






 
Esperamos que os hayan gustado.


Muchas gracias por vuestros comentarios amigos.


Hasta la próxima.


lunes, 2 de julio de 2012

Volando con el Garrapinos en el claroscuro del bosque

Si hay un ave más difícil de pillar en vuelo y que quede bien es el pequeñajo del Carbonero garrapinos. Es un habitante habitual de nuestros pinares, que nos alegra con sus inquietos movimientos y sus gorgojeos. En esta primavera hemos pasado una tarde en compañía de una familia de estos preciosos duendecillos del bosque en sus idas y venidas mientras daban de comer a sus hambrientos y diminutos pollos.

Trabajar entre el juego de sombras y luces, dentro de la espesura del bosque, intentando parar en vuelo a este pajarillo, que no saliera cortado, con buena pose, nítido y con algo de tono de color (no hay que olvidar que es una ave con colores grises, blancos y negros) nos ha sido de los trabajos en alta velocidad más complicados.

Aquí os mostramos algunas de las fotos que más nos han gustado:








Muchas gracias amigos por vuestros comentarios.

Hasta la próxima,